Mutxamel 01
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CRÓNICA COMPARSA MASEROS

El pasado año, La Comparsa Maseros ostentó La Capitanía Cristiana de nuestras fiestas de Moros y Cristianos. Para el desfile del día de la Entrada, la Comparsa retrocedió en el tiempo dos siglos atrás, y se sumergió en lo que sería la vida cotidiana de los habitantes de Mutxamel en el siglo XVIII.

Los árabes, durante el tiempo que estuvieron en estas tierras, implantaron un sofisticado sistema de regadío que ha perdurado hasta nuestros días; este hecho acompañado de la bonanza del clima, y el trabajo de sus gentes, hicieron de Mutxamel y su huerta un auténtico vergel.

Todo esto no paso inadvertido para personalidades de la vida política económica y militar, que quisieron vivir en un lugar tan maravilloso e hicieron construir grandes casas palaciegas, las llamadas alquerías que todavía hoy se pueden ver repartidas por toda la huerta de nuestro pueblo.

En estas alquerías se desarrollaba una gran actividad agrícola, siendo auténticos motores de la economía de la huerta, ya que eran muchos los labradores, tanto hombres como mujeres, que trabajaban a diario en ellas.

En la escenificación del boato titulado "El Poble, el Camp i la Festa", se pretendió mostrar lo que era nuestra huerta, primero el pueblo en sí, con sus calles y plazas, después la huerta propiamente dicha en plena actividad y para finalizar la fiesta, con sus danzas y bailes en donde los habitantes de nuestro pueblo además de divertirse después del duro esfuerzo en el trabajo del campo, pedían a la Virgen que su trabajo se viese recompensado con una buena cosecha.

Abriendo la primera de las tres partes del boato, "El Poble", figuraba un arco de entrada a la Villa, realizado en azulejos de estilo valenciano, con escenas típicas corno la Iglesia, la ermita de Monserrat, fincas de labor y casas representativas del pueblo. En segundo lugar, y como símbolo oficial del pueblo, el escudo de Mutxamel realizado con frutas y verduras propias del lugar. Después la Bandera de la Comparsa Maseros, acompañada por parejas ataviadas con los trajes típicos de la época, portando cestas con los frutos de la huerta.

A continuación se representaba la vida diaria del pueblo, con sus gentes y costumbres, reuniéndose en la "Plaça Nova"; las mujeres recogiendo agua de la fuente con sus cántaros para las necesidades diarias y los hombres conversando a la sombra de sus palmeras. En una calle cercana a dicha plaza pudimos observar cómo las mujeres se sentaban a la puerta de sus casas para hacer encajes de bolillos, labores de ganchillo bordados típicos de los ajuares de alguna de sus hijas. También otros vecinos, vendiendo en sus propias casas los productos recolectados en sus campos.

Y en el mismo corazón del pueblo, su edificio más representativo, la Iglesia Parroquial, con su campanario o Torre vigía. Sobre esta carroza el Abanderado Cristiano, Felipe Martínez Poveda, acompañado por jóvenes Maseros y la Banda de Música "La Lira" de Quatretonda, interpretando el pasodoble <<Maseros de Mutxamel>> compuesto expresamente para la Comparsa por José Salvador González Moreno.

Después de nuestro abanderado, daba comienzo la segunda parte de la escenificación "El Camp", con sus conocidos bancales de almendros en plena producción, en los cuales los campesinos recogen la almendra a la antigua usanza, utilizando cañas para hacer caer los frutos, que luego se pelaban a mano por las mujeres, ayudándose de los cantos rodados recogidos en las cercanas playas. Esta estampa representativa se desarrollaba en "Villa Loreto" o "Finca La Lluser".

Luego pudimos observar los carros arrastrados por animales de tiro, cargados con las garbas de trigo que luego se convertirían en harina para hacer junto con la almendra mencionada anteriormente, y otros ingredientes, las pastas típicas del pueblo, como "almendraos, mantegaetes, torta de almendra i rollos de anís".Toda esta escena la pudimos ver representada en uno de los tradicionales hornos de leña de nuestro pueblo.

Tras la vida laboral agrícola de los vecinos del pueblo, daba comienzo la tercera parte del boato, "La Festa". Esta es la parte más señorial y lúdica de la actividad de las gentes de Mutxamel. En primer lugar, figuraba La Alameda, con sus majestuosos cipreses presidiendo el paseo que nos conduce hasta la Ermita de Monserrat, donde los vecinos celebraban sus fiestas cantando y bailando las típicas jotas y malagueñas que han perdurado hasta nuestros días, gracias a la tradición oral de muchas generaciones, y actualmente al siempre adrnirado "So de Mutxamel" que con su participación en esta Entrada, contribuyo una vez más a la transmisión de nuestras tradiciones.

Finalmente, daba comienzo la escenificación del "Palacio de Peñacerrada", como máximo exponente de las casas señoriales del pueblo. Sus jardines que tan espléndidos fueron en su época, estaban formados por diferentes arcos de cipreses, glorietas de flores autóctonas y estatuas de reconocida belleza. Todo esto, sin olvidar la gran fuente frente a la escalinata del mismo palacio, a la puerta del cual se encontraban los Capitanes Cristianos, Vicente Martínez Pastor y M.ª Loreto Poveda Baeza. Cerrando el boato una escuadra con el traje oficial de la Comparsa Maseros. Todo este conjunto iba amenizado por la Banda de Música "La Alianza" de Mutxamel, que interpretó para esta ocasión la marcha cristiana "Pas als Maseros" de José Mª Valls Satorres.

Como conclusión a un año de Capitanía, la Comparsa quiere dar las gracias a todos las personas que participaron en la realización de este boato, y de una manera muy especial al pueblo de Mutxamel por la buena acogida que demostraron, una vez más, con sus aplausos.