Cúpula de la Kibla del mihrab. hacia 965.
Mosaico. Mezquita de Córdoba.
El emperador bizantino Nicéforo fue
quien, por mediación de un obispo mozárabe, hizo enviar, con materiales
y todo, al desconocido genio que cubrió con sus áureos mosaicos
vidriados estas grandes superficies, tan impresionantes en la altura, más
allá de los rayos de la luz que entran por las vidrieras laterales.
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