Sharquies
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Benissa. Desfile Moros y Cristianos 01 Julio 2001. Moros i Crsitians

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SHARQUIES 

Per a la “Filà Sharquies” desitjant, de tot cor siguen dignes continuadores dels habitants del Xarq-AI Andalus. Afectuosament. Lola 
Cuando en el año 711 se realizan las primeras incursiones musulmanas de árabes norteafricanos llamados por los reyes godos que en ese momento se encuentran divididos por profundas luchas internas, se produce un fenómeno sorprendente que actúa en contra de los mismos monarcas, ya que unas tropas que habían sido llamadas para auxiliar a uno de los aspirantes al trono visigótico, se convierten en verdaderos protagonistas de la Historia, pues en tan solo cinco años penetran en la Península un grupo de Bereberes que, aprovechando la desorganización del ejército de Rodrigo, la indiferencia de la población cristiana que no acaba de comprender lo que esta pasando, y con la ayuda de los judíos, alcanzan un fulminante éxito militar y transforman lo que había sido Hispania en lo que los nuevos pobladores llamarían Al-Andalus.
El nombre con el que es denominado el territorio conquistado, Al-Andalus, es un concepto político que cambia según avance o retroceda la Reconquista, es decir, que la realidad geográfica es cambiante llegando a reducirse al reino de Granada en los últimos años de Reconquista.
Dentro de estos territorios que los árabes ocupan, llaman Sharquia a los situados en la parte oriental de Al- Andalus, lo que más o menos podríamos identificar actualmente con el Levante peninsular. Tenemos pues, que si anteriormente utilizábamos Al- Andalus como una denominación puramente política, ahora nos encontramos con una denominación puramente geográfica, que no cuenta con unos límites precisos, pero de lo que no cabe duda, es de que las tierras valencianas se encontraban incluidas bajo la denominada Sharquia aunque los límites no fueran exactamente los mismos que luego se identificarían con los conquistados por Jaime I, ni coincidieran con los del reino islámico de Valencia que tampoco tiene una delimitación exactamente definida.
El profundizar en el proceso de islamización en los territorios de Sharq Al-Andalus resultaría en este momento un tanto complicado y fruto de un trabajo más amplio, no sujeto a las limitaciones de espacio y tiempo que un artículo de esta índole requiere, pero sí creo que vale la pena, con el fin de satisfacer curiosidades, el que nos adentremos en la vida cotidiana de los habitantes de la Sharquia, lo cual nos acercará a nuestro propio pasado y nos ayudará a comprenderlo un poco mejor.
La adaptación y la convivencia pacífica que se dió durante la mayor parte del tiempo que duró la ocupación musulmana de la Sharquia se vio favorecida por dos factores esenciales: Por un lado, la relativa abundancia de tierras libres y fértiles, favorecía la ocupación pacífica de los nuevos territorios ocupados, y por otro lado, una fuerte recesión demográfica y una gran desorganización en el sistema económico hicieron escasear la mano de obra por lo que en muchos casos la incorporación de los árabes favoreció notablemente el crecimiento de la economía en las tierras de Sharq AlAndalus.
Sabemos que durante el periodo califal, la agricultura valenciana conoce un notable grado de desarrollo ya que se introducen varias especies orientales como son el arroz y la naranja cultivadas con un sofisticado sistema de regadío, innovador en esos momentos, y aplicado a unas tierras de muy escasa pluviosidad, donde el aprovechamiento de agua constituía una elemental necesidad.
Las especias, grandemente apreciadas en todo el mundo árabe, son cultivadas en los territorios del Sharq Al-Andalus, el azafrán se convierte pues en producto habitual favorecedor de la economía. La caña de azúcar constituye también la base de la industria azucarera que se desarrolló en los tiempos del califato, y la cerámica vidriada de color verde manganeso, junto a la industria del papel introducida en Játiva, son otras de las actividades ejercidas por los artesanos que viven disfrutando de una relativa paz en las tierras levantinas.
A la población hispano-árabe de la Sharquía, le gusta vivir en ciudades donde concentra la actividad artesanal y mercantil y donde se controla el poder político, ideológico y cultural, es decir, se encuentra inserta en una limitada economía de mercado donde los excedentes se venden el los zocos, iniciándose así una considerable actividad comercial teniendo en cuenta la limitaciones propias de la época a la que nos estamos refiriendo. Existen pues en estos momentos de expansión y asentamiento del elemento musulmán, importantes núcleos urbanos a lo largo de toda la Sharquia, siendo el más importante de ellos, la ciudad de Valencia ya en el siglo X, pues contaba con unos 15.000 habitantes, cifra verdaderamente importantes si se tiene en cuenta que la mayor parte de las ciudades europeas en la misma época no alcanzaban apenas los 10.000.
Todo este florecimiento económico facilitó también un florecimiento cultural que se vio favorecido con la desintegración política de Al-Andalus al desmembrarse el califato ya que al formarse varias cortes alrededor de los nuevos reinos de Taifas, tenían más cabida los músicos, poetas y estudiosos que habitualmente se desenvolvían en los centros de poder. En la taifa de Denia, en el siglo XI, el soberano contaba con cultos secretarios que redactaban su correspondencia oficial en prosa rimada y con una corte de poetas para cantar sus glorias. Mugahid y su hijo Ah actuaron como auténticos mecenas y transformaron en pocos años el puerto de Denia en una de las ciudades culturalmente mas activas de la cuenca mediterránea, llegando el eco de su fama en materia de lectura del Corán y de filología hasta los puntos más lejanos entonces conocidos.
Indudablemente no todo era paz en la Sharquia, numerosas revueltas campesinas y saqueos procedentes de las razzias musulmanas (Bereberes, Almorávides, Almohades) o cristianas (huestes del Cid) perturbaron la paz en estas tierras ricas y apetecibles pero lo que sí es cierto que la transformación profunda que se produjo en el ámbito económico y social no le sobrevino a través de la violencia, fue más bien un cambio de mentalidad, producido en primer lugar por un cambio político en los primeros tiempos, seguido de una transformación lingüística con el uso generalizado de la lengua árabe y una transformación también ideológica a través de la islamización. Esta se llevó a cabo de tres formas: por un lado la constante inmigración árabe a lo largo de todo el periodo de ocupación, no sólo en la Sharquia, sino en todo el Al-Andalus en segundo lugar los matrimonios mixtos de musulmanes con mujeres hispanas, lo, que llevó a la islamización de los hilos y el consiguiente del elemento avance musulmán, y por último y más importante, mediante la conversión de la población hispana a la doctrina e ideología islámica.
Transcurrido el tiempo, ese inflexible innovador que con todo acaba, nuevas gentes vinieron a poblar las tierras del Sharq Al-Andalus de la mano de Jaime I llamado el Conquistador en el año 1229 y las llamaron Reino de Valencia. Esta ocupación militar que se llevó a cabo en tres frases terminó en 1245, pero esto ya otra parte de la historia que abordaremos en otro momento.
Para concluir pues, creo que lo que no nos interesa olvidar bajo ningún concepto, es que durante algo mas de cinco siglos nuestras tierras, las tierras que hoy pisamos con nuestros pies y recorremos con nuestros coches se denominaron Sharq Al-Andalus y estuvieron habitadas por gentes sencillas y por grandes hombres y mujeres que hicieron posible como cada día que pasa, que se escribiera una página más de esa maravillosa ciencia que nos acerca a nuestro pasado, que nos ayuda a conocernos y nos enseña a interpretarnos. Esta página tan importante que es nuestra propia Historia.
Dolores Orihuel García & Llorenç Bertomeu Banyuls