Se
trata de la carta escrita por el cura de Calpe Roque Vives en nombre del
Alcalde y Regidores.
Esta carta lleva fecha del 28 de Octubre de
1744 y dice así:
Excmo.
Sr.
Señor:
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En
cumplimiento de nuestra obligación participamos a V. Ex. lo acaecido en
nuestra Villa en el día Jueves 22 del corriente (no haviéndolo executado
antes, por haver savido que el Cavallero Gobernador de Denia dio cuenta a
V.e.) siendo el caso que en el referido día a cosa de las seis de la mañana
llegaron a esta Playa siete Galeotas, en donde havia un Barco cathalan
cargado de vino, y aguardiente el que procuraron apresar, y por ver si les
estorvaria, acudieron como veinte Hombres de esta Villa cerca en la orilla
del mar, a cuya gente acudió también la tripulación de dicho Barco;
guareciéndose de un margen de Piedra, se les hizo fuego a las lanchas que
ivan a abordarle, a donde parece se les mató alguna gente y haviendose
acercado mas a tierra dos Galeotas empezaron a tirar cañonazos con lo que
hicieron desamparar a la gente que acudió a esta defensa, y se apoderaron
del enunciado barco, y condugeron a las Galeotas, duro esta porfia como
cosa de ora y media; e inmediatamente con la lancha del referido barco, y
las de las siete Galeotas desembarcaron mucha tropa, y degando esta a la
lengua del agua, tomaron cuatro barcos de pescadores vezinos de esta
Villa, y con ellos, y las ocho lanchas volvieron por mas gente de
desembarco, que luego condugeron tambien a tierra con mucho mas número
que antes, la que junta toda, como en número de 800 a 1000 turcos ,se
puso en un instante arreglada en forma de tres vanderas, y de esta suerte
tomaron su rumbo a esta tierra, y llegando a tiro de pistola, la cercaron
con un fuerte cordón, y plantando dichas vanderas
a modo de triangulo ,y a correspondientes distancias desfilaron a
la Puerta de la Villa y Murallas, y encontrando resistencia dentro de 28
hombres de los que acudieron de Altea (por no haver podido entrar ya mas)
y unos 25,u,30 que havian quedado de los de esta Villa, por haver
abandonado todos los demas con Mugeres, e hijos, por estar casi todos
enfermos, y convalencientes. Y viendo que estos se ivan
huyendo con algunas ropas que havian podido tomar, estacaron unos
200 a perseguirlos que lo hicieron hasta media legua tierra adentro
apresando a algunos, y tomando la ropa, que otros dejavan: Y no pudiendo
entrar en la Villa, se destacaron a los Almahacenes y Arrabales, que
havian quedado sin Persona alguna,
y rompiendo, y descerrajando Puertas, se apoderaron de ellos, saqueando
cuanto encontraron, y quemando hasta doce casas, y aún las Cavallerias,
Cerdos, y otras Alhajas que no les servian, las matavan, y destruian del
todo, llevandose de los Almahacenes unas Dos mil arrobas de Almendrón que
havia promto para enbarcar, y parte de la Passa que también havia
almahacenada, y la que no quisieron llevarse la dejaron casi toda perdida,
por haverla sacado de sus capazos, y hechandola por tierra, y arena de la
Playa: Y continuando specialmente los del cordón con el tema de querer
entrar en la Villa, jamas lo pudieron conseguir, pues los de dentro la
defendieron con gran valor, matando muchos turcos, así con los Fusiles
como con las Piedras que las dejavan caer de las Murallas, pero con todo
eso, no se duda huvieran logrado su intento, a no retirarse su gente que
havia esparciada tierra adentro acosados ya de algunos Paysanos de las
cercanias que ivan acudiendo al socorro, y les hicieron dejar muchas
presas, asi de Mugeres, y Niños, como de alguna ropa que según se cree,
dieron estos aviso de que les venian ya persiguiendo los socorros de Gente
armada, y entonces juntandose todos se vajaron al Mar, enbarcandose con
sus lanchas, y se restituyeron a las Galeotas, como entre cuatro, y cinco
de la tarde sin que se pueda
decir a punto fijo los turcos que murieron, pues asi como los matavan se
los llevavan a sus Lanchas, a excepción de uno que quedó muerto a la
misma puerta de la Villa, que aunque hicieron vivas diligencias para
llevarselo, no lo pudieron conseguir, haviendoles costado esta porfia
algunos mas que murieron, y según juicio prudencial de los que
defendieron la Villa, parece ser los muertos mas de ciento, y de los
defensores sólo murió un Mozo de esta Villa que quiso asomarse a la
Muralla, movido de oir los lloros de su Madre que se la llevavan
cautiva,(como lo esta) y otro que queda erido de una bala en el muslo.
Toda aquella noche del dia siguiente 23 se mantuvieron dichas siete
Galeotas a la vista con un Xabeque Ivisenco que también apresaron cargado
de Almendrón, y Leña, descubriendolas con la claridad de la Luna, por
cuyo motivo de haverse retirado toda la Gente que havia acudido suplicó
la Villa a la Compañía de Milicias de Denia les favoreciese de quedarse
en ella ,hasta que tomasen nuevo rumbo dichas Galeotas, en lo que
covinieron manteniendose hasta el dia 24 del mesmo, en que de ningun
parage de los de descubierta se divisaron ya dichas Galeotas, ni se ha
savido su derrota.
Christianos cautivos aún no se save a punto fijo, porque todavia
se van restituyendo los que desampararon sus Casas, bien que hasta ahora
se save por cierto faltar nueve entre Hombres, Mugeres, y Niños,
incluyendose en este número una Muger, y dos Niños que pidieron limosna
en esta Villa por la mañana, y se ivan por el camino real a Benisa.
Toda la gente de este desembarco, según la compustura, y lustre de
vestuario y modo de formarse, y lo prevenido que ivan de Armas, con su
Fusil, sabre, y Pistolas cada uno, y los mas con Achas, no queda la menor
duda ser todos turcos, y arma son de Rey.
Esta Villa que esta dentro lo reducido de sus Murallas, y estas tan
arruinadas como sus torreones, y mas su Puerta principal consiste en 23
Casas, y la Yglesia, pues su mayor havitación era en los Arrabales. Y
haviendo quedado estos del todo arruinados y sus Havitadores sin mas
haveres que la poca ropa, en que se hallavan vestidos, y aun los de dentro
también de mucha parte de ropa, que se llevaron los piratas por haverla
sacado para mas seguridad: y recaer este infortunio sobre la pesada carga
de cuatro meses de continuas enfermedades, se deja bien comprehender el
miserable estado en que ha quedado esta Población.
Este infeliz Lugar, Excmo. Sr.,es el mas expuesto, y desabrigado
que hai en toda la costa, sin tener fortaleza, ni tan solo un cañón,
sino unos Muros, y torreones arruinados que no pueden tener defensa, y la
Villa tan sin medios, que esta imposibilitada para gastar aún un Real en
sus reparos, hallandonos los mas dias amenazados por estas hostilidades,
por cuyo motivo en el Año pasado 1741 despachamos nuestro Sindico con un
Memorial a V.e. suplicando se sirviese compadecerse de Nosotros, mandando
se fortaleciese este Lugar, por los motivos expresados. A lo que se sirvió
V.e. decretar que informase Dn. Nicolas Bodin, a quien recurrimos, y
ofreció que después de concluido el Fuerte de Moraira, se pasaria a esta
Villa a fabricar Fortaleza, o, hacer lo que conviniese para su resguardo.
Y haviendo esta el dicho Bodin y visto lo peligroso de los
desembarcaderos, y la ninguna defensa, profirió que no havia en toda la
costa Lugar que necesitase mas de Fortificaciones. Y haviendo acudido
también el Cavallero Intendente,que entonces lo era Dn. Joseph de
Fonsdeviella ponderandole esta urgencia, ofreció submonistrar los
Caudales que fuesen precisos, de las Rentas de Generalidades pero hasta
ahora no hemos experimentado el menor efecto, y si esta vez ha querido
Dios librarnos por su piedad, puede ser que en otra ocasión se padezca el
estrago que tambien aconteció en el Año 31 del siglo pasado, en el que
cautivaron a todos los vecinos de esta Villa, que aunque volvieron algunos
rescatados, quedaron la mayor parte con las Mugeres y Niños perdidos en
la esclavitud de Argel. Por lo que suplicamos a V.e. con el mayor
rendimiento sea servido comiserarse de nuestra miseria, mandando se
reparen Murallas y torreones, y que en ellos se pongan algunos cañones, y
lo demas preciso con la brevedad mas posible; porque recelamos nueva
invasión en consecuencia de haverles muerto a los Infieles muchos de
distinción entre ellos
Esperamos lograr todo consuelo de la innata piedad de V.e. a quien
la Divina guarde los muchos y felices años que puede, como deseamos y
hemos menester.
Calpe 28 de Octubre de 1744. Exmo. Sr. Besan las manos a V.e. sus
mas rendidos servidores. Los Alcalde y Regidores de la Villa de Calpe.
Creo
que este precioso documento no necesita de más comentarios. En el se
expone lo que realmente pasó aquel lejano día de 1744. Este hecho dio
como resultado una serie de gestiones que culminaron con la reconstrucción
de las murallas de la ciudadela y la construcción de un muro que
resguardara los arrabales.
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